miércoles, 18 de junio de 2008

A la sombra

Con los ojos cerrados te miro a través de los lentes.
La pasividad de tu cuerpo baila junto al viento.
Sólo eres el recuerdo de una foto que no tomé.
Y ahí estas… sólo para mí… te robe… te sentí… te oli…
Y ahí estas… tranquila… etérea… sólo bella.
Quisiera acariciar tu piel… quitarte los lentes y descubrir la mirada que acaricia tu mente.

Todo está hecho

Llegue a la habitación que me cobija en la soledad del silencio. Repase cada rincón y objeto; ya nada me detiene, todo está hecho. Mis manos se dirigieron al filo de mi gran amigo, me acaricio con tal suavidad, mientras que mi piel sentía su fría lengua. Recorrí sus suaves letras forjadas en metal que susurraban su frase favorita: “cuando llorar ya no es posible” empuñe tanto a mi amigo, que ya no supe más.

Mítica Beatriz

Me reflejo en tu mirada, la indiferencia me transporta al limbo del olvido.
Busco tu pensamiento en los mares del infierno. Quisiera estar a tu lado, sumergirme entre tus rizos juguetear con el destino.
Tormenta de silencio que vuelca la barca de ilusión, en la que navega un aventurero lleno de temor. Relámpagos de frialdad salpican mi mar, permíteme escuchar tu canto sirena de metal. Solo quiero estar en el aliento de tu soledad, deja de jugar, abrázame en los círculos de mi tempestad… cansado solo estoy de navegar.